Se camina el páramo en la mañana para merecerse el agua termal en la noche
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El agua que te recibe en la noche se calienta bajo la misma montaña que caminas en la mañana.
Salimos de Bogotá antes del amanecer y subimos al páramo de Mongua, entre frailejones de un siglo, hasta la Laguna Negra: agua oscura a 3.400 metros, donde el aire pesa distinto y el silencio se siente en el pecho. Se camina despacio. Se llega cansado. Es intencional.
Y ahí se acaba la exigencia del viaje.
Bajamos por un camino destapado hasta un hotel de montaña con aguas termales propias. Ahí el agua caliente no cierra a las cinco de la tarde: te quedas hasta que se hace de noche, entras al vapor sin turno ni afán, y duermes con chimenea encendida sin haber tenido que devolverte a Bogotá.
El domingo no tiene nada urgente. Desayuno, el Pueblo Antiguo Boyacense —la arquitectura de todo el departamento reunida en un solo recorrido— y el Lago de Tota: el mar interior de Colombia a 3.015 metros de altura.
Un día arriba. Un día lento. Agua caliente en el medio.
Para quien no necesita otro viaje que lo deje más cansado.
Comenzarás subiendo. La caminata a la Laguna Negra, en el páramo de Mongua, te llevará por encima de los 3.400 metros, entre frailejones. Se sube despacio y con guía del territorio, y en el borde de la laguna te quedarás en silencio.
Después bajarás por un camino destapado hasta un hotel de montaña con aguas termales propias. Ahí se acaba la exigencia del viaje. El agua no cierra a las cinco de la tarde porque es del alojamiento y no de un balneario público: te quedarás hasta que se haga de noche (10 PM), entrarás al vapor sin turno y dormirás con la chimenea encendida.
El domingo empezará un poco más tarde a propósito. Conocerás el Pueblo Antiguo Boyacense —la arquitectura, los aleros y los oficios de los pueblos más emblemáticos del departamento reunidos en un solo recorrido— y cerrarás en el Lago de Tota, el mar interior de Colombia, con almuerzo frente al agua y una playa de arena blanca a 3.015 metros de altura.
Volverás a Bogotá con el cuerpo cansado del sábado y la cabeza descansada del domingo.
Pueblo Antiguo Boyacense
Espacio que conserva la esencia arquitectónica y cultural de los pueblos tradicionales de Boyacá, permitiendo conocer parte de la identidad de la región.
Lago de Tota
El lago natural más grande de Colombia, reconocido por sus impresionantes paisajes de alta montaña y riqueza natural.
Termales de Boyacá
Espacio de bienestar donde se puede disfrutar de aguas termales naturales rodeadas por los paisajes montañosos del altiplano boyacense.
Laguna Negra
Un hermoso espejo de agua de origen natural ubicado en el páramo de Monguí, rodeado de frailejones y montañas andinas. Es un destino ideal para disfrutar de una caminata en medio de paisajes de alta montaña, respirar aire puro y conectar con la tranquilidad de uno de los ecosistemas más emblemáticos de Boyacá.